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La adicción, enfermedad crónica

 

Hoy en día la información y el conocimiento que existen sobre el consumo de drogas y sus consecuencias no escapa a nadie. Aún así el consumo de estas sustancias, sean legales o ilegales, continúa creciendo en una tendencia que se repite tanto a escala nacional como internacional. ¿Por qué seguimos consumiendo? ¿Cómo nos puede afectar en un futuro? ¿A quién podemos pedir ayuda? Afortunadamente se tienen respuesta a todas estas preguntas.

Las drogas contienen sustancias psicoactivas, es decir, sustancias químicas que al introducirse en el organismo afectan al sistema nervioso y, por tanto, alteran la conducta del individuo, el estado de ánimo y las percepciones. El consumo de psicoactivos data de muy antiguo y, en ciertos casos, se ha normalizado tanto su consumo que se llega a olvidar que se trata de drogas. Este es el caso de las sustancias legalizadas como el alcohol y el tabaco. Sin embargo, contienen sustancias psicoactivas que pueden generar dependencia y, por tanto, adicción.

Afectación del cerebro

Se define la adicción como una enfermedad crónica del cerebro. Las sustancias psicoactivas modifican su estructura y su funcionamiento. La persona adicta sentirá una necesidad imperiosa de consumir llegando a conductas peligrosas y alterando las relaciones humanas. Así, buscará el alivio de su estado de ánimo a través del consumo de drogas. Se considera que una persona es adicta cuando no puede vivir sin el consumo de la sustancia psicoactiva.

Los motivos para el inicio del consumo de sustancias psicoactivas son muy diversos. Pueden estar asociados al ocio, a la necesidad de exigir un rendimiento más elevado en nuestro cuerpo, para evadirse de ciertas situaciones sociales o emocionales desfavorables, etc… La afectación que estas sustancias tienen sobre el cerebro dificulta el control del consumo. Caer en la adicción, pues, es más fácil de lo que pueda parecer. Para salir de ella, en cambio, primero se debe reconocer el problema y luego tener mucha fuerza de voluntad para enfrentarse a uno mismo, a las reacciones del propio cuerpo y del cerebro. Tal como estipula la propia definición de adicción se trata de una enfermedad crónica. Por tanto, no acaba de desaparecer nunca sino que se debe aprender a vivir con ella. Para ello muchos adictos recurren a ayuda especializada.

Aumento del consumo de cocaína

La cocaína es la responsable de la mayoría de inicios de tratamiento en Europa. Después de unos años de descenso de su consumo como consecuencia de la crisis económica, esta sustancia psicoactiva ha vuelto a situarse entre las más consumidas. De hecho, según el Informe Europeo sobre Drogas 2016, España es el país donde más personas han probado la cocaína en alguna ocasión. Además, Barcelona es, después de Londres, la ciudad europea con más presencia de cocaína en las aguas residuales.

El informe de la asociación contra la adicción Proyecto Hombre alerta del aumento del consumo de cocaína. Entre sus pacientes, un 45,7% han iniciado tratamiento por este motivo. Este porcentaje representa un 7,7% más respecto a los datos de 2015. En segundo lugar, un 37,1% de los pacientes piden ayuda por adicción al alcohol y un 7,7% lo hace por la heroína. La asociación ha observado también un repunte de las adicciones relacionadas con el juego, las apuestas o el uso de Internet y el móvil.

Perfil de paciente

Según la experiencia de Proyecto Hombre, la mayoría de personas atendidas por la organización son hombres alrededor de los 40 años y con estudios primarios o sin finalizar. Además, la asociación constata que las personas que consumen drogas a menudo toman más de una, lo que se conoce como policonsumo. Así, normalmente mezclan alcohol, cannabis, ansiolíticos y tabaco. Como consecuencia de esta pauta, el consumo es más tóxico y provoca trastornos psiquiátricos.

El consumo entre los jóvenes

En cuanto al consumo entre los menores de edad, el principal motivo de inicio de tratamiento es por un abuso de cannabis, concretamente en el 83% de los casos. Al igual que en los adultos, a menudo se mezcla este consumo con el del alcohol.

Los datos del último informe no son muy alentadores ya que revelan mucha precocidad en el consumo. La media de edad en el inicio de consumo de alcohol se sitúa en los 13 años y medio, 14,2 por la cocaína y 16,9 para la heroína. En la mayoría de los casos, los jóvenes que se inician en el consumo de sustancias psicoactivas sufren entornos sociales y familiares conflictivos, situaciones de aislamiento o abusos. En el 43% de los casos, existe también un trastorno psicológico, el doble que hace cinco años.

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