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¿Por qué España lidera el abandono escolar precoz?

Los jóvenes españoles son los que antes dejan de estudiar comparados con el resto de jóvenes de la Unión Europea. Sólo los adolescentes de Malta se sitúen por delante. La tasa de abandono escolar precoz se sitúa en España en el 19%, casi el doble de la tasa de la UE (10,7%). Se considera abandono escolar precoz cuando los jóvenes de entre 18 y 25 años salen del sistema educativo sin haber obtenido una titulación postobligatoria. Entre ellos se incluyen también a los que no han conseguido el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Dadas las condiciones actuales, los expertos afirman que es necesaria una formación postobligatoria para desarrollarse social y laboralmente.

El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) ha realizado un informe en el que enumera las causas del abandono escolar precoz. Según sus datos, concluye que actualmente 687.430 jóvenes de entre 18 y 25 años no tienen el graduado de ESO y no estudian. Pero, ¿qué es lo que retiene a los jóvenes en las aulas? ¿Por qué en España hay más abandono que en el resto de Europa? CCOO encuentra la respuesta en las políticas educativas y en las variaciones de la situación económica y el mercado laboral.

La crisis llena las aulas

El informe establece tres períodos diferentes para observar la evolución del abandono escolar precoz. En 25 años se ha reducido del 41% al 19% de forma irregular. En el primer período, entre a los años 1992 y 2000, la tasa de abandono se redujo en un 29%. Esto coincide con la implantación de la nueva ley educativa, la LOGSE, y la obligatoriedad de estudiar hasta los 16 años.

Este primer periodo estuvo seguido por un aumento al abandono de los estudios del 8,9%. Se dio entre a los años 2000 y 2008 cuando en España había una situación económica favorable. Entonces muchos jóvenes decidieron dejar las aulas para incorporarse al mercado laboral, mayoritariamente en los sectores de la hostelería y la construcción desarrollando tareas no cualificadas.

La llegada de la crisis económica en 2008 y la inicial salida de ésta, el 2016 completa el tercer periodo. Ante un panorama laboral desolador, los jóvenes han continuado en las aulas. Durante estos años se ha observado una disminución del abandono escolar de un 40,1%.

Por tanto, tal y como demuestran los datos, cuando el paro juvenil crece disminuye el abandono escolar precoz. Al inicio de la crisis, dos de cada tres jóvenes que habían dejado prematuramente sus estudios estaba trabajando. Actualmente, sólo la mitad trabaja y aumenta su presencia en las aulas.

Enseñanza práctica

El perfil de alumnado que no quiere continuar la formación postobligatoria o que incluso no consigue el graduado de ESO se caracteriza por la desmotivación. Este colectivo se ve más atraído por formaciones prácticas muy orientadas al mercado laboral como los que pueda proporcionar una Formación Profesional (FP). Por este motivo, desde CCOO consideran que para mejorar la tasa de abandono precoz deberían ofrecer estudios de estas características. El sindicato propone generalizar la FP en todos los institutos y ofrecerla integrada en los diferentes estudios postobligatorios. Esto, sin embargo, no se recoge en la nueva ley de educación, la LOMCE.

Para que los jóvenes decidan continuar estudiando, CCOO també propone otras medidas. Entre ellas apuestan por un refuerzo de la atención a la diversidad y por el impulso de enseñanzas de segunda oportunidad para alcanzar, como mínimo, la ESO.

El coste que tendría devolver a los jóvenes a las aulas se de 3.500 millones de euros anuales, una cifra que supone menos de la mitad de los recortes.

 

Lev/Flickr

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