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Brecha salarial entre hombres y mujeres: la injusticia invisible

Profesiones feminizadas y mal pagadas y falta de medidas de conciliación familiar encabezan la larga lista de causas

¿Qué es y por qué se forma la brecha salarial entre hombres y mujeres?

Según un estudio de Eurostat, entre el 8 de noviembre y el 31 de diciembre las mujeres trabajan gratis

El gobierno de Islandia ha decidido que los hombres y las mujeres ganen lo mismo si hacen el mismo trabajo. Para ello ha aprobado una ley que obliga a las empresas e instituciones públicas a demostrar que la igualdad es un hecho y no sólo palabras. Se trata de una medida contundente para acabar con la llamada brecha salarial, es decir, que las mujeres tengan salarios mucho más bajos que los hombres.

Porque a nadie se le ocurriría en el siglo XXI sostener que por tener un género diferente las mujeres y los hombres cobren diferente por hacer el mismo trabajo. Y sin embargo esto ocurre, aquí y ahora.

La brecha salarial en España se situaba a finales de 2017 en el 23,25%, según un informe de UGT. Esto quiere decir que las mujeres cobraban casi seis mil euros menos al año por hacer el mismo trabajo que los hombres.

Más de 6.000 euros de diferencia

En concreto, el salario medio anual masculino en febrero de 2017 era de 25.727 euros mientras que el de las mueres se situaba en 19.744 euros. Las mayores diferencias salariales las sufren las mujeres del sector de actividades financieras y seguros, que perciben de media unos 10.431 euros menos que los hombres. Por sectores, la brecha salarial es superior en el sector privado, que asciende a 28,46% mientras que en el público el porcentaje queda en 10.93%.

Trabajar gratis desde el 8 de noviembre

Hay otro mecanismo para contabilizar la brecha salarial, procede de Eurostat. Pero tiene unas características especiales: no cuenta las empresas de menos de 10 trabajadores y tampoco cuenta las jornadas parciales. Esto tiene como resultado una brecha menor, del 14,9%, según UGT. Basándose en dicha estadística Gajardo hace un símil muy vistoso: «comparando con los hombres, las mujeres trabajan gratis entre el 8 de noviembre y el 31 de diciembre».

Según el sindicato, la brecha salarial se produce por dos grandes razones. «La primera porque hay profesiones muy feminizadas, como el cuidado de las personas, la atención domiciliaria o la geriatría». Estas tareas tienen unos salarios inferiores a la media. En algunos casos, como en las tareas del hogar, las trabajadoras no suelen ni a tener contrato, afirma.

Una segunda fuente de desigualdad hay que buscarla en los complementos salariales de los empleos ordinarios. «En muchas tareas, incluso en la administración pública el sueldo base es el mismo, pero los hombres suelen disfrutar de complementos que no tienen las mujeres: complemento de destino, prima de dedicación, antigüedad, etcétera».

 Una tercera razón es que como las mujeres suelen cuidar del hogar pasa que no pueden tener las mismas horas de presencia en el trabajo que los hombres, ni suelen ascender en la misma medida, lo que hace que los salarios también se diferencien. Para Gajardo, esta es la segregación vertical: «la incapacidad que tienen las mujeres para poder acceder a los puestos de responsabilidad. Esto tiene que ver con la conciliación, los permisos, etcétera »afirma.

La diferencia de los sueldos entre hombre y mujeres repercute en todo. Así, las pensiones de las mujeres son menores: la paga que les queda al final de su vida laboral es un 38,8% inferior a la de los hombres. En concreto, la pensión media entre las mujeres es de 805 euros al mes, mientras que la de los hombres asciende, en promedio, a 1.315 euros, en cifras de 2017.

La ley islandesa, un ejemplo

La legislación islandesa es interesante porque sitúa a las empresas como las responsables de pagar lo mismo a hombres que a mujeres. En el mismo sentido se manifiesta Eva Gajardo, que afirma: «Se ha demostrado que si las leyes son sólo enunciados, si sólo precisan la voluntariedad y no tienen ningún tipo de obligación y de sanción, no funcionan. Esta ley – la de Islandia- obliga a las empresas a demostrar que no tienen brecha y si no son capaces de demostrarlo, las penaliza, es decir, las obliga a ponerse al corriente. Esto quiere decir que tienen que pagar la multa y corregir el problema ».

Por el contrario, en España, a pesar de lo que puedan decir leyes como la Constitución o la dicha ley de igualdad, los mecanismos para llevar a cabo el control son difíciles: «los planes de igualdad en las empresas sólo son obligatorios en las que tienen más de 250 empleados », asegura. En este sentido los comités pueden hacer un diagnóstico sobre si hay brecha o no, pero no se puede olvidar que la mayoría de las empresas tienen menos de 10 personas en nómina y no están obligadas a hacer este estudio.

La crisis, que ha extendido la precariedad laboral, ha hecho que las mujeres salgan, de nuevo perjudicadas, porque acumulan más trabajos temporales o a tiempo parcial no voluntario.

Desigualdad también en la cúpula empresarial

Se puede decir que la brecha también tiene que ver con la posición general de hombres y mujeres en el mercado laboral. De cada diez mujeres que trabajan, 9 son asalariadas y sólo una es empresaria o trabajadora independiente. En cambio, entre los hombres, de cada diez que trabajan, 4 de cada 5 son asalariados y 1 de cada cinco es empresario o trabajador independiente. De ahí sale también una diferencia de ingresos importante.

Y yendo más allá, si miramos cuál es la presencia de mujeres en los consejos de administración de las empresas del Ibex 35, las sociedades más importantes que cotizan en la bolsa española, los resultados son también espectaculares para negativos. A fecha de noviembre de 2017 sólo el 21,8% de las personas miembros de los organismos de dirección de dichas grandes empresas eran mujeres. La cifra es inferior a la recomendada por el Código de buen gobierno para 2020, que sitúa la cifra mínima en el 30%, según recoge el informe de Cuatrecasas y Georgeson “El Gobierno Corporativo y los inversores institucionales’.

Huelga feminista internacional

Las mujeres han decidido hacerse oír y reivindicar sus derechos. Por ello, con motivo del día internacional de la mujer, el 8 de marzo, han convocado una huelga feminista internacional. La iniciativa se enmarca en el éxito de la gran manifestación a escala mundial que tuvo lugar el 8 de marzo de 2017. Con la huelga quieren visibilizar la importancia de la mujer en la sociedad en un año marcado por el acoso sexual, los micromachismos y la violencia de género.

Además, quieren denunciar la dificultad que tienen las mujeres para acceder al mercado laboral y una vez lo hacen, las diferencias de sueldo a las que deben enfrentarse.

Varios colectivos feministas defienden un paro en los sectores de consumo, educativo, de los cuidados e incluso en el estudiantil. Desde los sindicatos CCOO y UGT, en cambio, proponen hacer una parada de dos horas durante la mañana y otra durante la tarde.

La brecha salarial, el Congreso

 El tema de la brecha salarial también llegará al Congreso de los diputados después de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, valorara la iniciativa islandesa de obligar por ley a la igualdad salarial entre hombres y mujeres. Rajoy aseguró que este tema no era competencia de los gobiernos.

En este sentido, la oposición considera que es un tema primordial a tener en cuenta y propone realizar un plan de igualdad integral.

Pol Rius

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¿Qué es la brecha salarial?

¿Quién ha aprobado una ley para garantizar la igualdad de sueldos entre hombres y mujeres?

¿En qué sector hay una presencia menor de mujeres?

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