Ciencia y tecnología

Estándar
Fácil

Los robots obligan a repensar el empleo de los humanos

En la película Yo, robot (2004) el protagonista pregunta a un robot ¿Puede un robot escribir una poesía o convertir una tela en una genial obra de arte? Y el robot le contesta: ¿Y tú? ¿lo puedes hacer tú? Más allá de la broma, los robots y la inteligencia artificial ya están aquí y nos interpelan. Y cambiarán las relaciones laborales. La forma de trabajar.

Algunas investigaciones estiman el impacto de la robótica sobre diversas dimensiones económicas y sociales relevantes, en especial sobre el empleo. Estos estudios utilizan -necesariamente- metodologías complejas y piden una interpretación prudente. Pero cuando un proceso genera riesgos potenciales que pueden ser graves, hay que tomar medidas de precaución y diseñar y preparar unas respuestas eficaces. Existe una respuesta en el ámbito sindical, por las consecuencias laborales de la introducción de la robótica. Y también existe una dimensión relacionada con las políticas públicas sociales y económicas.

Estas son las claves de la ‘revolución’ de la robótica y la inteligencia artificial:

Las oportunidades

 Las empresas introducen una nueva tecnología viable en sus sectores de actividad, como es el caso de la robótica, porque esto les proporciona unos beneficios diferenciales, con una tasa superior al tipo de rentabilidad general vigente en la economía. Ahora bien, por otra parte, cuando la nueva tecnología se difunde por imitación de las otras empresas y se generaliza, la nueva situación es compatible -dentro de márgenes determinados- con un tipo general de beneficio más elevado, un salario real también más alto y con una reducción de la jornada laboral. Como consecuencia de estas posibilidades existen pues varias respuestas complementarias a los problemas que pueden generar la difusión de las nuevas tecnologías, en especial cuando éstas son ahorradoras de trabajo.

Los robots

Los robots mecánicos iniciales se caracterizaban por ser capaces de realizar operaciones físicas como, por ejemplo, coger y mover un objeto. Ahora bien, hoy en día cuando hablamos de robots nos referimos a los robots denominados inteligentes que -además- son dispositivos que utilizan las técnicas de la Inteligencia artificial, que les permiten realizar deducciones lógicas, interpretar el lenguaje natural, comparar alternativas o aprender, entre otras funciones.

Campos de aplicación

La robótica no se aplica sólo en sectores industriales manufactureros, sino que tiene ya actualmente aplicaciones en otros sectores como es el caso del comercio: los almacenes de Amazon, por ejemplo; el transporte: con el coche automático, en fase de experimentación y que plantea graves problemas de responsabilidad legales en caso de accidente; la medicina: con la cirugía a distancia; los servicios personales, con robots de asistencia a personas dependientes; la limpieza doméstica con los robots Roomba o bien la gestión de residuos peligrosos. Como es conocido, los robots han tenido una creciente difusión, especialmente en el sector manufacturero, como reflejan las estadísticas disponibles.

Las tareas ‘robotitzables’

Para analizar el impacto de la robótica sobre el empleo resulta clave disponer de una tipología pertinente de las diversas ocupaciones, caracterizadas por las tareas que realizan. En esta línea, es clave hacer la doble diferenciación entre, por una parte, las tareas manuales o cognitivas y, por la otra, tareas rutinarias o no rutinarias.

Ejemplos de cuatro tipos de tareas:

Manual-rutinaria. Ejemplo: servir un café en un bar.

Manual-no rutinaria. Ejemplo: las tareas de un cirujano en una operación quirúrgica

Cognitiva-rutinaria. Ejemplo: muchas tareas de auxiliares administrativos a los bancos.

Cognitiva-no rutinaria. Ejemplo: las tareas de un investigador científico.

Las tareas rutinarias -sean manuales o cognitivas- son las que se pueden robotizar más fácilmente y son, por tanto, las más amenazadas y así lo muestran varios estudios. En este contexto, es indispensable plantear la necesidad de situar el tema de la robótica en la agenda principal de la Unión Europea y abrir el debate sobre sus consecuencias, para definir e implantar unas políticas correctoras – con una dimensión solidaria – y centradas, en términos generales, en:

1. La creación de un sistema europeo de protección contra el desempleo, no sólo el paro cíclico sino también el paro por causas tecnológicas; el nivel y el alcance de la protección debe ser adaptable al impacto efectivo de la robótica.

2. El sistema de protección contra el desempleo debería estar asociado a la implantación de políticas de formación profesional orientadas a reciclar a los trabajadores, en especial- los que pierdan sus empleos debido a los impactos de la difusión de la robótica, para facilitar su recolocación.

3. La definición de una política europea de reducción de la jornada laboral, de forma que se redistribuyan parcialmente los efectos positivos del incremento de la productividad del trabajo.

Son unos objetivos ciertamente ambiciosos pero necesarios para afrontar con medidas y políticas adaptadas los principales retos que la robótica plantea al empleo; unos objetivos -no hay que olvidarlo- a perseguir en el marco existente de competencia internacional. Si el impacto sobre el empleo llegara a niveles insostenibles, habría que plantearse también utilizar, a escala de la Unión Europea,  el instrumento consistente en disminuir la rentabilidad efectiva de las inversiones en robótica mediante un impuesto, de manera similar a como se reducen otros efectos externos negativos (como es el caso de las emisiones de dióxido de carbono, en relación con el cambio climático) encareciendo las inversiones que contribuyen y generando recursos para mitigar sus efectos negativos; obviamente, habrá que hacerlo considerando el marco de la competencia internacional. En definitiva, los retos que plantea la robótica exigen respuestas ambiciosas en el ámbito sindical y también en cuanto a las políticas públicas a escala europea.

 Josep Maria Vegara es catedrático emérito del Departamento de Economía e Historia Económica de la UAB. Se doctoró en ingeniería industrial y fue director del Departamento de Teoría Económica y decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UAB. Ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas, así como libros sobre modelos matemáticos, optimización y cálculo económico, evaluación de proyectos, medio ambiente, sostenibilidad y economía del cambio climático.

¡Comprueba tus conocimientos!

¿En qué tipo de inteligencia se basan los robots?

¿Si el impacto de los robots sobre el empleo llegara a niveles insostenibles, que habría que hacer, según el autor del artículo?


¿Dónde se aplica la robótica?

Ánimo, llevas un 0% completado