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El fenómeno Rosalía: el nacimiento de una estrella global

Todo es enorme alrededor de Rosalía: el talento, la osadía, el éxito, el aplauso y las expectativas. Se ha convertido en el fenómeno más grande de la música popular española en las dos últimas décadas

El éxito fulgurante de Rosalía nos ofrece varias lecturas sobre cómo funciona en la actualidad el negocio musical y sobre determinados aspectos sociológicos y culturales. Igualmente, las críticas sobre El mal querer, su último disco, han sido mayoritariamente elogiosas, obteniendo calificaciones que superan el notable. Su proyección se extiende también a medios internacionales. Sólo hay que ver la repercusión que ha obtenido tras conquistar dos premios Grammy latinos.

La pasión por la música de Rosalía Vila Tobella (Sant Esteve Sesrovires, 1993) nació de una manera inesperada, cuando tenía siete años y su padre la animó a cantar en una comida familiar. Sin pretenderlo, tocó la fibra de los que le escuchaban. Ella se fijó que sus familiares lloraban. Sus vecinos aún tardarían unos años a ver su talento.

Rosalía empezó a cantar en serio con trece años, pero quiso perfeccionar su técnica con clases de canto que la terminaron llevando el Taller de Músics, donde conoció el cantaor José Miguel Vizcaya, Chiqui de la Línea. Fue entonces cuando comenzó a interesarse por el flamenco y la fusión, lo que la llevó a conseguir la única plaza disponible en la ESMUC (Escuela Superior de Música de Cataluña), en el año 2014, para poder estudiar el oficio de cantaora.

https://www.youtube.com/watch?v=6O192OAzMH8

¿Cómo una joven artista procedente del flamenco se convierte en un fenómeno sociológico en menos de dos años? La historia de Rosalía es propia del mundo acelerado en que vivimos, el de una inmediatez devoradora. No hace ni dos años, Rosalía debutaba con Los Ángeles (2017), un disco de flamenco y una declaración de intenciones eligiendo a un productor de la talla de Raül Refree. También había colaborado con uno de los exponentes del trap, C. Tangana, entre otros. Por lo tanto, parecía claro que Rosalía no quería limitarse a un estilo o etiqueta concreta. Y aquí aparece una de las apuestas más claras del artista: la diversidad y la mezcla.

Personalidad artística

Rosalía ha seguido también otros caminos en su apuesta como, salvando las distancias, la que llevó a Taylor Swift el salto del country al pop. Partiendo del flamenco, ha buscado en el trap y en los sonidos más urbanos sus elementos de fusión para crear una obra que no sólo la ha convertido en la diva de los millennials, sino que ha llegado al gran público. El mal querer se convierte así en un disco ecléctico. Aunque la estirpe flamenca aparezca en la mayoría de temas, son canciones como Malamente, el verdadero gran éxito de la cantante, Pienso en tu mirá o Bagdad las que han destacado por crítica y público.

https://www.youtube.com/watch?v=Rht7rBHuXW8

En todo el proceso de ascenso de Rosalía también cabe destacar su personalidad. En numerosos reportajes y artículos sobre ella se señala como dirige su propia carrera. Las decisiones que toma están planificadas para continuar en la dirección que ha marcado la llegada de El mal querer. Junto a ello, la imagen y estética que ha elegido también han sido acertadas, como se ha comprobado en los videos de adelanto del disco. Rosalía también parece haber tomado nota de lo que hacen artistas internacionales como, por ejemplo, Beyoncé o Rihanna. No hay que olvidar la misma temática conceptual del disco, un trabajo que aborda una relación sentimental tóxica, un factor que contribuye a darle un valor añadido.

La conquista del público inglés

Una de las dimensiones más importantes de este fenómeno es la conversión de Rosalía en una estrella global. Este es un hecho nuevo en la música española y Rosalía parece tenerlo muy claro. No hay duda de que tiene talento, calidad, carisma y confianza en sí misma, y ​​su apuesta por trascender sus fronteras estilísticas y territoriales es un hecho. Decidió pasar de la discográfica Universal a Sony para dar salida a su proyecto porque veía más posibilidades, y la campaña de promoción así lo ha demostrado.

https://www.youtube.com/watch?v=rZTaZRLv3GE

Vivimos en la era digital, redes sociales y seguidores en Instagram, YouTube, Twitter, Facebook, etc., Rosalía ha sabido aprovechar todas las posibilidades de estos medios para llegar a su público potencial. Pero no ha bastado. Al contrario, ha aparecido en medios tradicionales para trascender el gran público. Portadas y reportajes en revistas de gran alcance, entrevistas en la televisión, anuncios, etc., no han dejado de aparecer en estos últimos meses.

Rosalía se ha hecho omnipresente y ha conseguido algunos hitos promocionales como anuncios en las pantallas de Times Square de Nueva York, su actuación en el programa ‘Later … with Joos Holland’ de la BBC, su fotografía junto a Tim Cook, el director ejecutivo de Apple, o estar nominada a cinco Grammy Latinos por malamente sin haber publicado el disco.

Además, ha participado en la nueva película de Pedro Almodóvar, Dolor y gloria (2019), y ha recibido los elogios de figuras consagradas como Alejandro Sanz, Alicia Keys o Halle Berry. La dimensión internacional de Rosalía ha sido un elemento determinante para conseguir un mayor reconocimiento en su propio país. Las expectativas generadas en el mundo anglosajón han contribuido a que Rosalía se vea de otra manera en España. Hay que tener en cuenta el ascenso de los sonidos latinos globalmente, pero no es menos cierto que desde España no había llegado una artista con esta fuerza.

Autenticidad postmoderna

El debate que ha suscitado más comentarios sobre Rosalía es el que hace referencia a la autenticidad y tiene que ver con la diversidad y la postmodernidad. Hace unos meses se generó una importante polémica sobre la apropiación cultural de Rosalía, que cuestionaba la legitimidad del artista por sus orígenes. Sin embargo, el tema estaba más centrado en una cuestión estética y simbólica, especialmente en relación a sus dos primeros vídeos, el de Malamente y Pienso en tu mirá.

Este es un matiz interesante porque nos muestra el impacto visual en una cultura postmoderna y como Rosalía ha sabido jugar acertadamente con estos elementos. Además, la cuestión de la apropiación cultural reforzó su propuesta y le hizo ganar adeptos a su causa, especialmente de ámbitos insospechados. Después de todo, como ella bien defiende, la diversidad siempre ha estado aquí.

https: //www.youtube.com/watch? V = p_4coiRG_BI

Rosalía ha sumado influencias y ha generado un cóctel interesante y atractivo para un público muy amplio, con un sello propio basado en las líneas que determinan la autenticidad en la posmodernidad, que no es otra que seguramente la habilidad para crear algo propio a partir de la diversidad y el mestizaje, en un contexto en el que todo cambia a gran velocidad, por lo que dejar huella es mucho más complicado.

El debate sobre Rosalía se centra también en cuánto hay de talento y cuánto de una calculadísima y enorme campaña de marketing y promoción. La respuesta parece bastante clara: el público ha contribuido al éxito de Rosalía, la crítica se deshizo en elogios hacia su trabajo, y su omnipresencia por diferentes canales y medios ha dado un resultado seguramente mayor de lo esperado.

La cuestión es si Rosalía será un fenómeno momentáneo o conseguirá trascender más allá. Carisma y medios para hacerlo no parecen faltarle. Mientras tanto, como fenómeno sociológico en España, va más allá de los límites del periodo que nos ha tocado vivir y sitúa el listón muy alto para los que vengan detrás.