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La última proeza de Kilian Jornet

La última proeza de Kilian Jornet consistió en esquiar durante 24 horas seguidas. Sobre unas tablas de esquí ultra ligeras recorrió 205 kilómetros y superó un desnivel de 24.000 metros positivos. La hazaña la realizó el 8 de febrero en Noruega. Estuvo 20 horas subiendo y cuatro descendiendo de la montaña. En el descenso alcanzó la velocidad máxima de 115 kilómetros hora. En total, tuvo luz de día durante solo 9 horas y las temperaturas oscilaron entre los 2 grados positivos y negativos.

El corredor y esquiador de montaña, nacido en Sabadell hace 31 años, ha batido numerosos récords de ascenso y descenso a cimas de todo el mundo. Alcanzó la cumbre del Everest en 17 horas a partir del campo base. O cruzó los Pirineos, de Oeste a Este, en sólo 8 días.

Su padre es guía de montaña y guarda del refugio de Cap de Rec, en los Pirineos de Lleida. Su madre es profesora de deportes de montaña. Con solo tres años subieron a su hijo a una cima de tres mil metros en el Valle de Aran. Con cinco coronó la cumbre de los Pirineos, el Pico Aneto. Con seis hizo su primer ‘cuatro mil’ en los Alpes