Política e historia

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Neus Català, memoria viva contra el nazismo

Neus Català murió el 13 de abril del 2019, a los 103 años de edad. Era superviviente del campo de exterminio nazi de Ravensbrück. Su vida se convirtió en la memoria viva contra todas las formas, pasadas y presentes, del nazismo y el fascismo

Sobrevivió al horror de los campos de exterminio nazis gracias a la fuerza moral y la solidaridad entre compañeras. Cuando fue liberada, se prometió no olvidar. Si convivir con el horror es insoportable, también lo es intentar sobrevivirlo e intentar vivir con una supuesta “normalidad”, sobre todo cuando la mayoría de las personas de alrededor manifiestan constantemente la voluntad de olvidar el pasado. Neus Catalán continuó luchando por la memoria.

Sus recuerdos, novelados por Carme Martí en el libro Un cel de plom (Ara Llibres) con una sensibilidad y una intensidad extraordinarias, son auténticas lecciones de vida convertidas en una larga historia de una mujer valiente que ha luchado hasta la extenuación para salvaguardar la memoria de los deportados y en favor de los derechos democráticos.

La vida de Neus Català es la historia viva de un siglo y de una lucha constante. La lectura de su biografía causa impacto. Son cien años, que engloban todos los capítulos importantes del siglo XX, además de los más terribles. En nuestra opinión, en Neus Català hay muchas Neus. Es como una matrioska rusa, porque hablamos de la deportada, de la víctima, de la comunista, la republicana, de la exiliada.

La vida de Neus Català es un viaje por la memoria de una mujer que da voz a muchas mujeres. “Dejo de ser Neus Català Pallejà para ser la prisionera 27.534. Llevo un triángulo invertido, que me identifica como presa política, con una F de Francia. Estoy casada con Albert y por tanto también tengo la nacionalidad francesa.”

Nació el 6 de octubre de 1915, hija de campesinos del Priorat. Tenía veintidós años cuando estalló la Guerra Civil. Con sus ganas de ayudar, se hizo responsable de una colonia de 182 niños huérfanos, con los que se exilió en Francia. Allí se enamoró y colaboró con la Resistencia. En 1943 la detuvieron los nazis y pasó por varios campos de concentración.

Más allá del relato del horror, su caso aporta aspectos de gran interés: Neus Català gesta un discurso de resistencia y supervivencia que mantiene de manera combativa hasta la fecha. Català vence la voluntad de deshumanización del régimen nazi y, no sólo eso, sino que construye una voz propia huyendo de la individualidad y creando una conciencia profunda de colectividad.

Sus recuerdos son auténticas lecciones de vida convertidas en una larga historia. Su historia es un ejercicio de memoria para recordar, a todas las voces que niegan que el holocausto y los campos de exterminio existieron.

Neus Català salió de los campos y comenzó a vivir. Hizo de la experiencia vida, lucha y memoria histórica. Un homenaje al sacrificio, la justicia, las libertades democráticas y la defensa de los derechos humanos.