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Qué es el cambio climático explicado en 10 conceptos

La divulgación de la ciencia climática se ha encontrado siempre con una fuerte barrera: el desconocimiento y falta de interés de gran parte de la sociedad. Recogemos los términos más importantes para entender en qué consiste la variación global del clima de la Tierra

La divulgación de la ciencia climática se ha encontrado siempre con una fuerte barrera: el desconocimiento y falta de interés de gran parte de la sociedad. En gran medida, esto se debe a que la labor de comunicación en torno a las causas y consecuencias de la crisis climática no se ha llevado a cabo de la mejor manera.  A continuación, recogemos los términos más importantes para entender en qué consiste la variación global del clima de la Tierra. Para ello, recurrimos al glosario elaborado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés), que también requiere una explicación acerca de qué es exactamente y por qué debe ser la referencia científica.

Clima

El IPCC lo define en sentido restringido como “el estado promedio del tiempo”, el cual suele ser de 30 años, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Las magnitudes analizadas son casi siempre variables de superficie tales como las lluvias, la humedad, la temperatura, los vientos, etc. Es importante no confundirlo con el tiempo atmosférico, que es el estado de la atmósfera en un lugar y en un tiempo determinado. Un ejemplo práctico: si quieres decir que “hoy hace un día lluvioso en Barcelona” estás haciendo alusión al tiempo, ya que se trata del estado de la atmósfera en un momento y lugar determinado. Pero si dices que “en Barcelona los inviernos son muy fríos”, te refieres al clima de la ciudad en general, al ser un fenómeno prolongando durante un largo periodo de tiempo.

Cambio climático

Este término fue utilizado por primera vez en 1975 por Wallace S. Broecker, fallecido este mismo año. Hace 44 años, el geoquímico marino escribió un artículo científico para la revista Science titulado Cambio Climático: ¿Estamos al borde de un calentamiento global pronunciado? En él alertaba de que el mundo sufriría un incremento de la temperatura por las emisiones de gases de efecto invernadero como consecuencia de la actividad del ser humano. La propia Convención Marco de las Naciones Unidas entiende el cambio climático como “un cambio del clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables”. Resumiendo: los humanos contribuimos con nuestras actividades al calentamiento global de la atmósfera, provocando un cambio climático.

Calentamiento global

Habitualmente, sobre todo en prensa, se puede ver empleado el término calentamiento global como sinónimo de cambio climático. El IPCC establece diferencias entre ambos conceptos. Según el grupo de expertos, el calentamiento global es “el aumento gradual, observado o proyectado de la temperatura global en superficie como una de las consecuencias del forzamiento radiativo provocado por las emisiones antropógenas”. Es decir: el calentamiento global no es más que el resultado de una subida de la temperatura de la Tierra como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero que incrementamos los seres humanos.

Crisis climática

Dada la importancia de los cambios que está sufriendo el planeta por la actividad humana, este 2019 se ha popularizado el término crisis climática, sobre todo a raíz de que el medio británico The Guardian decidiera dar prioridad a esta expresión frente a cambio climático porque denota mayor importancia. No obstante, es una palabra “más relacionada con la acción”, como aseguraba a Climática la científica María José Sanz, quien sostiene que “no es misión de los investigadores ni de los informes científicos declarar una crisis climática”. En este caso, sí se puede usar la palabra crisis climática como sinónimo de cambio climático..

Emergencia climática

Es una variante de la anterior, si bien está más asociada con las organizaciones y movimientos por el clima.  Aunque no existe consenso internacional sobre qué implica declarar la emergencia climática, muchos países e instituciones han decidido hacerlo. En algunos casos ha sido más bien una medida simbólica, y en otros, como parte de un paquete de medidas vinculantes. En cuanto a España, aunque no se ha tomado esta decisión a nivel estatal -al contrario que países como Reino Unido, Canadá o Francia-, a principios de septiembre la habían declarado tres comunidades autónomas: Cataluña, Euskadi y Canarias.

Gases de efecto invernadero (GEI)

Componentes gaseosos de la atmósfera, tanto naturales como antropógenos, que absorben y reemiten radiación infrarroja. En pocas palabras y simplificantes: son estos gases los que contribuyen al calentamiento global de la Tierra -tanto superficie terrestre como océanos-. El vapor de agua (H2O), el dióxido de carbono (CO2), el óxido nitroso (N2O), el metano (CH4) y el ozono (O3) son los principales GEI. Además, en la atmósfera existe una serie de gases de efecto invernadero totalmente producidos por el ser humano, como son los halocarbonos y otras sustancias que contienen cloro y bromuro.

Dióxido de carbono (CO2)

Gas incoloro, inodoro e incombustible que se encuentra en baja concentración en el aire que respiramos (sobre un 0,03% en volumen). Las actividades humanas liberan CO2 de manera natural, pero también a través de la quema de combustibles fósiles, principal actividad responsable del calentamiento global.

Es el principal gas de efecto invernadero, aunque los más potente son el vapor de agua -el cual aumenta a medida que suben las temperaturas- y el metano, presente sobre todo en la ganadería, el cultivo de arroz, en los vertederos y en las explotaciones petrolíferas y gasísticas. A pesar de que son muchos los GEI, el CO2 es el gas que se toma como marco de referencia para medir otros gases de efecto invernadero.

Emisiones netas/neutras

La utopía para frenar los efectos del calentamiento global sería dejar de emitir por completo gases contaminantes. Por ello, el objetivo es lograr emisiones netas, que se consigue cuando se captura la misma cantidad de gases de efecto invernadero que los que se liberan a la atmósfera. Es decir: si emites, tienes que retirar de la atmósfera esa misma cantidad. Esto puede hacerse tanto por medios naturales -un ejemplo son las selvas y bosques- o por métodos artificiales, mediante técnicas de captura y secuestro de carbono (CCS, en inglés).

Resiliencia

Como recoge el IPCC, es la “capacidad de los sistemas sociales, económicos y ambientales de afrontar un fenómeno, tendencia o perturbación peligroso respondiendo o reorganizándose de modo que mantengan su función esencial, su identidad y su estructura, y conserven al mismo tiempo la capacidad de adaptación, aprendizaje y transformación”. En otras palabras, es la capacidad que tiene la sociedad para superar los efectos del calentamiento global.

Punto crítico

Conocido en inglés como tipping point, un punto crítico del cambio climático es una situación que, sin ser necesariamente peligrosa, supone un umbral de inflexión en el sistema climático y de no retorno a las condiciones climáticas iniciales. Un ejemplo sería la muerte regresiva del bosque boreal o la selva amazónica, así como la pérdida del hielo marino en el Ártico y el Antártico.


SIGLAS PARA NO PERDERTE

IPCC

Ante la ingente cantidad de información que generan las investigaciones científicas, existe un ente que se encarga de poner cierto orden en todos los conocimientos. Es el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, creado en 1988 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (ONU-Medio Ambiente) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que tres décadas después cuenta con la participación de 195 países. En él colaboran cientos de especialistas de todos los ámbitos y partes del planeta. Los esfuerzos se centran en evaluar los miles de artículos científicos que se publican en todo el mundo para informar a las administraciones públicas sobre lo que se sabe y lo que falta por saber acerca de los riesgos relacionados con el cambio climático. Cada varios años, el IPCC emite un informe general, el último en 2015. No obstante, en 2018 se publicó uno especial sobre la necesidad de limitar la temperatura en 1,5 ºC con respecto a niveles preindustriales, seguido de otro difundido en julio de este año sobre el uso de la tierra y el cambio climático. Este ciclo se cierra a finales de septiembre con el dedicado a los océanos y la criosfera en un clima cambiante.Con estos informes, la clase política dispone de la información necesaria para adoptar las medidas oportunas de mitigación y adaptación. Por ello, actualmente el IPCC es la mejor y más fiable fuente científica para documentarse y actuar en consecuencia.

CMNUCC

La Convención Marco de las Naciones Unidas de Cambio Climático es el mayor organismo que existe en el mundo de lucha contra las consecuencias del cambio climático. La Convención fue creada en Nueva York en 1992 y fue ratificada dos años más tarde como respuesta a los cambios del clima, reconociendo que sus efectos adversos son una preocupación para toda la humanidad. Actualmente, está compuesta por 197 países.

COP

La Conferencia de las Partes actúa como órgano supremo de la CMNUCC. Fruto de estos encuentros nacieron los dos mayores acuerdos en materia climática hasta la fecha. Por un lado, el Protocolo de Kioto, adoptado en 1997 y aplicado a partir de 2005 con la ausencia de EEUU, China e India. Su objetivo era reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global para 2012. Sin embargo, no se logró cumplir con lo pactado en el plazo propuesto, por lo que se estableció una prórroga hasta 2020, donde Rusia, Canadá y EEUU optaron por no firmar. Meses antes de la COP de cada año, se celebra en la ciudad alemana de Bonn un encuentro que sirve de previa para acordar los temas que se abordarán en la COP.

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