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Quiénes son los kurdos (y por qué el mundo les deja solos)

Los kurdos son cuarenta millones de personas, pero el kurdistan está repartido por seis países. Nunca han conseguido tener un Estado propio. Pese a jugar un papel clave en la derrota de los islamistas del Isis, han acabado abandonados por sus aliados. Y ahora, en Siria, sufren los ataques de Turquía. Este es el retrato de los kurdos

Pantalones bombachos, muy amplios, y faja para los hombres; vestidos de colores vivos para las mujeres. Esta es la imagen tradicional de los kurdos, aunque últimamente nos hemos acostumbrado a verlos en fotos con uniforme militar de camuflaje y un fusil al hombro, lo mismo hombres que mujeres, y éstas, con un pañuelo estampado –rojo, verde, amarillo y negro- enrollado en la cabeza, y zapatillas deportivas como calzado.

Casi nadie se acordaba de los kurdos hasta que las guerras en Irak y Siria los ha hecho protagonistas. Con su larga tradición guerrera, en ambos países han sido combatientes de primera línea contra la tenebrosa organización extremista llamada Estado Islámico –también conocida como Isis o Daesh-. Así ha sido a lo largo de los últimos seis años. Ahora, a pesar de su victoria y de su sacrificio, los kurdos están siendo atacados y bombardeados en Siria por el ejército de Turquía con el permiso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del presidente ruso, Vladímir Putin. El resto del mundo occidental protesta ante este ataque injusto y se pregunta: ¿Por qué?

Como las guerras son hechos -siempre- muy complicados y que no responden a un solo motivo, primero es necesario explicar un poco quiénes son los kurdos.

Una minoría inmensa

El pueblo kurdo es la minoría más grande de Oriente Medio, una minoría enorme, en realidad, quizá unos 40 millones de personas, aunque es muy difícil saber cuántas exactamente porque no existen censos fiables y están repartidas por media docena de países de la región, además de varias comunidades de refugiados en Europa, en Suecia y Alemania, por ejemplo. 

Se podría pensar que un pueblo tan numeroso por fuerza debería tener su propio Estado, pero no es así. La historia ha llevado a los kurdos a permanecer dispersos, a no tener una unidad política, a practicar religiones distintas –el islam suní, el islam chií y el islam sufí, el yazidismo, el cristianismo, o incluso ninguna creencia- y a hablar una misma lengua, pero con muchas variantes según el lugar que habiten. Pero tienen en común un mismo espíritu de lucha reivindicativa por sus derechos como nación.

Sobre un mapa de Oriente Medio, la mancha que ocupa el pueblo kurdo es, efectivamente, muy grande. Va desde el sudeste de Turquía hasta el este de Irán pasando por el norte de Irak. Hay otra mancha más pequeña en el norte de Irán, junto a la frontera de la antigua república soviética de Turkmenistán, y varias manchas diminutas en Armenia y Azerbaiyán. 

En Turquía forman el 18% de la población total, aproximadamente; en Irak, el 16%, en Siria el 8% y en Irán lo mismo o un poco más. En casi todos los casos, la población kurda vive repartida entre ciudades y zonas montañosas que en conjunto forman lo que casi todo el mundo reconoce de alguna manera, en términos de geografía, como el Kurdistán.

 Los kurdos originalmente vivían del ganado y tenían por tanto costumbres nómadas. Al igual que ocurre con otro conocido pueblo nómada, los tuaregs del Sahara, esa forma de vida hace que las mujeres tengan más independencia y relevancia en la vida social, lo que explica por qué hoy vemos mujeres kurdas luchando en Siria…

Se puede decir que los imperios coloniales fueron la desgracia del pueblo kurdo pero al mismo tiempo los transformó de sociedad tribal en sociedad moderna y los llevó de las montañas a la ciudad, con la consecuencia de que así comenzaría el nacionalismo kurdo. El motivo es que al final de la Primera Guerra Mundial, al quedar destruido el Imperio Otomano, las potencias vencedoras, Francia y Gran Bretaña, se repartieron territorios.

Uno de los tratados internacionales que se firmaron al acabar la Gran Guerra, el Tratado de Sèvres (1920) permitía crear el estado independiente del Kurdistán. Pero al cabo de tres años este tratado fue sustituido por otro que no mencionaba el Kurdistán, y aquella promesa nunca se cumplió. Durante décadas, los kurdos han visto prohibida o marginada su lengua propia, su cultura y en ocasiones su vestimenta, y la lucha reivindicativa que han llevado a cabo ha incluido el uso de las armas, unas veces practicando la guerrilla y otras cometiendo actos de terrorismo. Lo curioso es que, en Turquía, en Siria, en Irak y en Irán los kurdos han peleado por su causa separadamente, y ya nadie habla de un estado del Kuristán que los incluya a todos. 

Así, en Irán existe una guerrilla que se refugia en las montañas justo después de cruzar la frontera de Irak y que está respaldada por un partido o movimiento político que data de 1945 y que en distintos periodos ha practicado la lucha armada, tanto antes como después de la revolución del ayatolá Jomeini en 1979. Los kurdos iraníes no piden un estado independiente, no creen que pudiera funcionar, pero sí reclaman que Irán se convierta en un estado federal de tal manera que los reconozca, con todos los beneficios económicos que eso pueda traer.

En Irak, su historia es mucho más complicada. Allí los kurdos no han sufrido marginación, sino que han llegado a poseer una buena parte del territorio del país. Prácticamente durante todo el siglo pasado hicieron revueltas y, durante el régimen de Sadam Husein, en 1988, fueron bombardeados con gas, muriendo más de cinco mil personas. Cuando Estados Unidos invadió Irak, en 2003, y derrocó a Sadam Husein, los grandes aliados de los norteamericanos fueron los kurdos. El apoyo, a cambio, estadounidense les sirvió para crear un territorio autónomo, con un Parlamento y un gobierno regional, el cual, lamentablemente, lleva años en manos de una sola familia, los Barzani.

El nacimiento de Royava

Cuando el Estado Islámico empezó a ocupar Irak, los kurdos fueron los primeros en hacerle frente, y a la hora de derrotar a esta organización extremista colaboraron en la batalla con las tropas de Bagdad. Sintiéndose fuerte, dueño de algunos pozos de petróleo, y denunciando que no recibía dinero del gobierno federal iraquí, el Gobierno Regional del Kurdistán organizó un referéndum de independencia el 17 de septiembre de 2017. Buscaron entonces apoyo político en Catalunya, donde se preparaba el referéndum del 1 de octubre, pero solo lo recibieron a medias.

El referéndum kurdo acabó muy mal: el gobierno de Bagdad envió a sus tropas, los kurdos perdieron una ciudad y sufrieron un embargo financiero; el aeropuerto de su capital, Erbil, tuvo que cerrar una temporada.

En Turquía les costó años a los kurdos ser reconocidos. El fundador de la Turquía moderna, Mustafa Kemal Ataturk, los consideraba simplemente “turcos de montaña”, no podía haber distinciones en la ciudadanía turca. Con el tiempo apareció una organización político-militar, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), de orientación comunista, pero también otro partido, pacífico, que hoy es uno de los más importantes en el Parlamento turco. Aunque el líder del PKK, Abdulah Öcalan, está en la cárcel, la lucha guerrillera y terrorista ha continuado, y con ella, la respuesta del estado turco con una fuerte represión de la población kurda. 

Como Turquía y Siria comparten una larga frontera de mil kilómetros, el tránsito de kurdos de un lado a otro siempre ha existido. En el caso de los kurdos de Siria, éstos han vivido tiempos mejores y tiempos peores, pero no empezaron a convertirse en una fuerza importante en el país hasta que apareció el PKK, cuyos miembros buscaban refugio cruzando la frontera desde Turquía. Así fue como comenzó un proyecto de territorio semiautónomo llamado Royava donde se han aplicado las ideas socialistas del líder encarcelado Öcalan, entre ellas cierta igualdad de género. Sin embargo, al tratarse de un movimiento revolucionario, cualquier otra opción política kurda ha sido borrada.

Cuando comenzó la guerra civil en Siria, en 2011, los kurdos se mantuvieron al principio al margen, pero al aparecer aquí también el Estado Islámico -cuyos milicianos islamistas llegaban también desde Turquía-, empezaron a combatirlo. De este modo, llegaron a ocupar casi toda la franja de la frontera turca: Royava crecía, y eso permitiría a los kurdos plantear sus exigencias al gobierno sirio de Damasco. Pero ese crecimiento al mismo tiempo era, lógicamente, visto como un gran peligro por parte de Turquía. Para el gobierno turco, los kurdos de Siria y el PKK son lo mismo, y no le falta razón…

Igual que ocurrió en Irak, y al mismo tiempo, la lucha contra el Estado Islámico implicó a los kurdos de Royava. Organizados por Estados Unidos, encabezaron una serie de milicias, junto a musulmanes y cristinos sirios. Ellos ganaron la última batalla contra la organización yihadista.

Las milicias kurdas de Siria ocupan ahora un territorio enorme, la tercera parte del país, aunque la población civil sigue viviendo en el norte, junto a la frontera, en el territorio que llaman Royava. El hecho de dominar tanto espacio les podría haber servido para exigir al gobierno de Damasco el reconocimiento de su autonomía, pero no han conseguido llegar a un acuerdo. Nunca han pretendido la independencia ni tampoco unirse al Kurdistán iraquí, que está justo en el país de al lado, entre otras razones porque la orientación política de unos y otros no tiene nada que ver. Cosas de la geopolítica, Turquía apoya al Gobierno Regional del Kurdistán en Irak mientras que hace la guerra a los kurdos de Royava.

En un caso parecido al del Kurdistan iraquí, los kurdos de Siria tenían como aliados a los norteamericanos, hasta que el presidente Donald Trump ha decidido retirar de ese enorme territorio que ocupan las milicias a los soldados que les daban apoyo. Lo que ha hecho el presidente turco Erdogan ha sido aprovecharlo para intentar conquistar toda esa franja llamada Royava y asegurar así su frontera con Siria.

El mundo occidental ha reaccionado con indignación al ver que se dejaba solos a los kurdos de Siria frente a una fuerza tan poderosa como el ejército turco. Se considera que, después de su esfuerzo y sacrificio con el que han librado a toda la región -y a los países europeos que han sufrido ataques terroristas- de la amenaza del Estado Islámico, se les ha traicionado. Pero tanto la Unión Europea como Estados Unidos consideran “terrorista” al PKK, que dio origen a la creación de Royava, lo mismo que Turquía…

¡Comprueba tus conocimientos!

¿En que Estado se encuentra la región kurda conocida como Royava?

¿Qué potencia era la principal aliada de los kurdos hasta el otoño del 2019?

¿Por qué Turquía combate a los kurdos?

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