Política

Hitler era comunista, hay que “limpiar” Gaza… Condenar la forma, replicar el contenido. Esta podría ser una máxima fundamental de nuestros tiempos políticos. Quizás la más fundamental. No creo ser el único que ve ciertos paralelismos entre el primer tercio del siglo XX y el primer tercio de nuestro siglo en lo relativo al clima político.

Hace pocos años el fascismo parecía un fenómeno inocuo en Europa. Ahora ya no. Amanecer Dorado en Grecia (por suerte ya ilegalizada), la Liga Norte de Salvini, Fidesz – el partido húngaro de Viktor Orban -, el Partido Republicano de Donald Trump, o VOX, son claros representantes institucionales de la extrema derecha. Pero, ¿se puede considerar todos estos partidos como fascistas?

El fascismo es un régimen represivo de la libertad, promotor de la discriminación y obstructivo de la solidaridad. No es deseable para la paz y la convivencia. Conviene, pues, distinguir que es y qué no es fascismo.

La normalidad volvió poco a poco tras la emergencia. Queda la incógnita sobre qué provocó que, de repente, se perdieran…